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Licitar en la Unión Europea a través de TED (guía 2026)

Cómo licitar en la Unión Europea a través de TED: búsqueda por CPV y país, eForms obligatorios, umbrales SARA 2026-2027, lectura de lotes, idiomas y análisis del pliego.

16 min de lectura

El mercado de la contratación pública europea es enorme y, sobre el papel, está abierto a cualquier empresa establecida en la Unión. Cada año, miles de poderes adjudicadores de los veintisiete Estados miembros publican contratos de obras, suministros y servicios que superan los umbrales comunitarios, y todos ellos aparecen en un mismo sitio: TED, el Suplemento electrónico del Diario Oficial de la Unión Europea. Una empresa de Valencia puede, en teoría, concurrir a un mantenimiento de infraestructuras en Baviera con los mismos derechos que una firma local. La distancia entre esa teoría y presentar una oferta viable es lo que separa a los departamentos que solo miran su mercado nacional de los que aprovechan el europeo.

Esta guía recorre el camino de licitar en la Unión Europea a través de TED de forma práctica y ordenada. Explica qué es TED y su relación con el DOUE, por qué los formularios eForms cambiaron la forma de publicar y buscar anuncios, cómo funciona la codificación CPV para localizar oportunidades en cualquier idioma, cuáles son los umbrales que obligan a sacar un contrato a Europa en 2026-2027, cómo leer lotes, idiomas y divisas, y por qué, una vez encontrado el expediente adecuado, el trabajo de verdad sigue siendo el mismo de siempre: leer el pliego y comprobar si tu empresa encaja. Todas las cifras y normas que se citan están verificadas contra su fuente oficial, y al final encontrarás la lista de referencias.

Lo esencial en 30 segundos

  • TED (Tenders Electronic Daily) es la versión en línea del Suplemento del DOUE donde se publican los contratos públicos europeos que superan los umbrales de las directivas. El acceso es gratuito.
  • Los formularios eForms del Reglamento de Ejecución (UE) 2019/1780 son obligatorios para publicar anuncios desde el 25 de octubre de 2023, con datos mucho más estructurados que los formularios anteriores.
  • El CPV (Reglamento CE 2195/2002) clasifica el objeto de cada contrato con códigos de hasta nueve cifras. Buscar por CPV recupera oportunidades en cualquier país sin depender del idioma del anuncio.
  • Los umbrales 2026-2027 (sin IVA) son 5.404.000 euros para obras y concesiones, 140.000 para suministros y servicios de la AGE, 216.000 para CCAA y entidades locales y 432.000 para sectores especiales.
  • El anuncio está traducido a todas las lenguas oficiales, pero el pliego se redacta en el idioma del poder adjudicador y la oferta suele presentarse en esa lengua.
  • Cada expediente conserva su pliego de cláusulas y sus prescripciones técnicas: el análisis de requisitos, solvencia, causas de exclusión y criterios se hace uno a uno, igual que en una licitación nacional.
  • Encontrar el contrato en TED es el principio, no el final. La decisión de presentarse depende del encaje real de la empresa con lo que exige ese pliego concreto.

Qué es TED y por qué es el punto de entrada al mercado europeo

TED es el acrónimo de Tenders Electronic Daily, y es el nombre del portal que aloja la versión electrónica del Suplemento del Diario Oficial de la Unión Europea, la sección S del DOUE dedicada en exclusiva a la contratación pública. Cuando el valor estimado de un contrato supera los umbrales que fijan las directivas europeas, el poder adjudicador tiene la obligación de dar publicidad al anuncio a escala de toda la Unión, y esa publicidad se cumple publicando en ese Suplemento. En la práctica, eso significa subir el anuncio a TED, disponible en la dirección ted.europa.eu. El portal centraliza en un único punto los anuncios de licitación, de adjudicación y de información previa de los veintisiete Estados miembros, además de otros países del Espacio Económico Europeo y de terceros países acogidos a acuerdos comerciales.

La lógica que hay detrás es la del mercado interior. Las directivas de contratación buscan que un contrato de cierta cuantía en cualquier rincón de la Unión sea accesible para una empresa de cualquier otro Estado miembro, en condiciones de igualdad y sin discriminación por nacionalidad. Un tablón de anuncios común, gratuito y multilingüe es la herramienta que hace posible ese objetivo. Para el departamento de licitaciones, TED es la puerta de entrada al mercado europeo: el sitio donde comprobar, cada día, qué administraciones de qué países están comprando lo que su empresa sabe hacer. Y como los datos están estructurados y son descargables, TED también alimenta a plataformas y agregadores que releen esos anuncios y los cruzan con perfiles de búsqueda.

Del papel al DOUE electrónico

Durante décadas, el Suplemento del DOUE fue una publicación en papel de tirada masiva y consulta incómoda. La digitalización convirtió aquel tocho en una base de datos consultable en tiempo real, con búsqueda por múltiples campos, alertas por correo y acceso mediante interfaces de programación para quien quiera integrarlo en sus propios sistemas. El salto no fue solo de soporte. Al pasar de un texto pensado para imprimirse a un conjunto de datos pensado para procesarse, la publicación de anuncios empezó a exigir estructura: campos concretos, códigos normalizados y valores comparables entre países. Esa exigencia de estructura es la que culmina en los formularios eForms, que son el estándar actual de publicación.

eForms: los formularios que cambiaron la publicación

Un anuncio de licitación no es un texto libre. Para que una empresa portuguesa pueda entender de un vistazo un contrato publicado por un ayuntamiento finlandés, la información tiene que encajar en casillas comunes: objeto, código CPV, valor estimado, lugar de ejecución, plazo de presentación, criterios de adjudicación, división en lotes. Los formularios normalizados son las plantillas que imponen esa disciplina. Hasta hace poco se usaban los del Reglamento (UE) 2015/1986. El estándar vigente son los eForms, establecidos por el Reglamento de Ejecución (UE) 2019/1780 de la Comisión, de 23 de septiembre de 2019, que derogó los formularios anteriores.

La fecha que hay que retener es el 25 de octubre de 2023: desde ese día, los eForms son obligatorios para publicar anuncios en TED. Hubo un periodo de convivencia entre el 14 de noviembre de 2022 y el 24 de octubre de 2023, durante el cual se admitían tanto los formularios antiguos como los nuevos, pero esa transición terminó. Quien publica hoy en el Suplemento del DOUE lo hace en formato eForms, sin alternativa. La diferencia respecto a los modelos anteriores es de fondo: los eForms multiplican los campos codificados y reducen el texto libre, de modo que datos como el CPV, el desglose por lotes, los criterios o los valores viajan estructurados y traducibles automáticamente en lugar de escondidos en párrafos que había que interpretar.

Para la empresa que busca, esa estructura es una ventaja directa. Cuanta más información viaja en campos normalizados, más fina puede ser la búsqueda y más fiable el filtrado automático. Un anuncio eForms permite acotar por código CPV exacto, por país y lugar de ejecución, por tipo de procedimiento, por rango de valor y por naturaleza del contrato con una precisión que los formularios de texto libre no daban. También reduce el riesgo de que un contrato relevante se pierda por un título mal redactado o por una traducción desafortunada, porque los datos que de verdad importan para el filtro no dependen de la prosa del anuncio.

El CPV: buscar por lo que realmente compra la Administración

El obstáculo clásico al buscar contratos en veinticuatro lenguas oficiales es evidente: la misma cosa se llama de muchas maneras, y un buscador por palabras deja fuera todo lo que use otra terminología. La solución europea a ese problema es el CPV, el Vocabulario Común de Contratos Públicos, creado por el Reglamento (CE) 2195/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo. El CPV es un sistema único de clasificación que asigna a cada objeto de contrato un código numérico, con independencia del idioma en que se redacte el anuncio. Su vocabulario principal se organiza como un árbol de códigos de hasta nueve cifras: las primeras cifras marcan la categoría amplia (por ejemplo, servicios de tecnologías de la información) y cada cifra adicional afina la descripción hacia un objeto más concreto.

El mecanismo es sencillo y potente. Al publicar el anuncio, el poder adjudicador asigna al contrato uno o varios códigos CPV que describen su objeto. La empresa que busca hace la operación inversa: identifica los códigos CPV que corresponden a su actividad y filtra TED por ellos. El resultado es una lista de oportunidades que encajan con lo que la empresa sabe hacer, recuperada sin depender de cómo esté escrito el título ni de en qué lengua se publique. Un fabricante de mobiliario clínico encuentra los suministros hospitalarios de su categoría en Bélgica, en Italia y en Polonia con el mismo filtro, porque los tres anuncios comparten el código, aunque los tres estén redactados en idiomas distintos.

Trabajar bien con el CPV tiene su técnica. Conviene construir una lista propia de códigos que represente con fidelidad la actividad de la empresa, ni tan amplia que devuelva ruido inabarcable ni tan estrecha que deje fuera contratos limítrofes. Merece la pena revisar los códigos vecinos en el árbol, porque un mismo servicio puede clasificarse de formas ligeramente distintas según el criterio de quien redacta el anuncio. Y conviene recordar que el CPV describe el objeto, no la solvencia ni el tamaño: un código puede recuperar tanto un contrato pequeño de un ayuntamiento como uno multimillonario de un ministerio, y el filtrado por valor es lo que separa ambos. En Genlicit, la selección de fuentes y códigos de búsqueda se apoya en el catálogo de fuentes integradas y en la cobertura por países y ámbitos.

Umbrales: cuándo un contrato tiene que salir a Europa

No todos los contratos públicos se publican en TED. Solo lo hacen los que superan ciertos umbrales de valor estimado, los llamados contratos sujetos a regulación armonizada (SARA en la jerga española). Por debajo de esos importes, el contrato se rige por las reglas nacionales y se publica en las plataformas del país, sin obligación de darle publicidad a escala europea. Por encima, entra en el ámbito de las directivas y su anuncio debe aparecer en el Suplemento del DOUE. Los umbrales se expresan siempre en importes sin IVA y se refieren al valor estimado del contrato, no al presupuesto de una anualidad ni al importe de un lote aislado.

La Comisión revisa estos umbrales cada dos años para mantenerlos alineados con los compromisos del Acuerdo sobre Contratación Pública de la Organización Mundial del Comercio, cuyos valores se fijan en derechos especiales de giro y fluctúan con los tipos de cambio. Para el bienio 2026-2027, los importes se revisaron a la baja respecto al periodo anterior. Los fijan tres normas complementarias, todas aplicables desde el 1 de enero de 2026: el Reglamento Delegado (UE) 2025/2152, que modifica la Directiva 2014/24/UE para los contratos públicos de obras, suministros y servicios; el Reglamento Delegado (UE) 2025/2150, que modifica la Directiva 2014/25/UE de los sectores especiales; y el Reglamento Delegado (UE) 2025/2151, que modifica la Directiva 2014/23/UE de concesiones. La tabla siguiente resume los valores vigentes.

Tipo de contratoUmbral 2026-2027 (sin IVA)Norma que lo fija
Obras (poderes adjudicadores)5.404.000 €Reglamento Delegado (UE) 2025/2152
Concesiones de obras y de servicios5.404.000 €Reglamento Delegado (UE) 2025/2151
Suministros y servicios, Administración General del Estado140.000 €Reglamento Delegado (UE) 2025/2152
Suministros y servicios, comunidades autónomas y entidades locales216.000 €Reglamento Delegado (UE) 2025/2152
Suministros y servicios, sectores especiales (agua, energía, transporte, servicios postales)432.000 €Reglamento Delegado (UE) 2025/2150
Servicios sociales y otros servicios específicos750.000 €Reglamento Delegado (UE) 2025/2152

Estos importes proceden de la Directiva 2014/24/UE y de sus directivas hermanas, y en España se aplican a través del concepto de contrato sujeto a regulación armonizada que recoge la Ley de Contratos del Sector Público. El bienio anterior situaba las obras en 5.538.000 euros, los suministros y servicios de la Administración General del Estado en 143.000 y los de las entidades subcentrales en 221.000, de modo que la revisión de 2026 los ha rebajado en todos los tramos. Conviene tener presente que un mismo objeto puede quedar dentro o fuera del ámbito armonizado según quién sea el poder adjudicador (la AGE tiene un umbral más bajo que las comunidades autónomas y las entidades locales para suministros y servicios) y según el sector. Verificar el umbral aplicable antes de dar por supuesto que un contrato es o no europeo es parte de una buena rutina de decisión, que desarrollamos en la guía sobre decidir a qué licitaciones presentarse.

Buscar en TED con criterio: CPV, país y lugar de ejecución

Una búsqueda eficaz en TED combina tres ejes que responden a preguntas distintas. El código CPV responde a qué se compra y es el filtro más fiable, porque no depende del idioma. El país del poder adjudicador responde a quién compra y a bajo qué marco jurídico se tramita el contrato, lo que condiciona el idioma del pliego, la moneda y las particularidades del procedimiento. El lugar de ejecución responde a dónde hay que prestar el servicio o ejecutar la obra, un dato que no siempre coincide con el país del comprador: una agencia europea con sede en un país puede licitar servicios que se prestan en otro. Cruzar los tres ejes evita dos errores frecuentes: recuperar mucho ruido y, al mismo tiempo, dejar fuera contratos que encajaban pero se colaban por una casilla que no se estaba filtrando.

A partir de ese cribado inicial conviene sumar el filtro por valor estimado, para separar los contratos que la empresa puede acometer por tamaño de los que le quedan grandes o pequeños, y el filtro por tipo de procedimiento y por fase (anuncios de información previa, de licitación en curso o de adjudicación ya resuelta). Los anuncios de adjudicación, que muchas empresas ignoran, son una fuente de inteligencia competitiva de primer orden: revelan quién ganó, a qué precio y con qué criterios se decidió, información que ayuda a calibrar futuras ofertas en contratos similares. Una rutina de búsqueda madura no mira solo lo que está abierto hoy, sino que aprende de lo que se adjudicó ayer.

Leer los lotes antes de emocionarse con el importe

Muchos contratos europeos, sobre todo los de cierta envergadura, se dividen en lotes. La división en lotes es una técnica que la propia Directiva 2014/24/UE fomenta para facilitar el acceso de las pequeñas y medianas empresas, y cambia por completo la lectura de un anuncio. Un contrato de valor estimado global de varios millones puede estar troceado en diez lotes independientes, cada uno con su objeto, su solvencia exigida y su presupuesto, de forma que una empresa mediana pueda aspirar a uno o dos lotes sin necesidad de cubrir el conjunto. El importe total del anuncio, por tanto, dice poco por sí solo: lo que importa es el detalle de cada lote al que la empresa realmente puede presentarse.

Al leer los lotes hay que fijarse en varias cuestiones que deciden el encaje. Cuántos lotes hay y cuál es el objeto y el presupuesto de cada uno. Si el pliego permite presentarse a un solo lote, a varios o a todos. Si limita el número máximo de lotes que un mismo licitador puede resultar adjudicatario, una cláusula habitual para repartir el contrato entre varios proveedores. Y si la solvencia se exige por lote o por el conjunto, porque acreditar la solvencia de un lote pequeño es muy distinto de acreditar la del contrato entero. Un anuncio que parecía inalcanzable por su importe global puede contener un lote perfectamente a la medida de la empresa, y al revés: un lote atractivo puede arrastrar condiciones del pliego general que lo compliquen. La lectura fina de estos requisitos es lo que separa una oportunidad real de un espejismo, y es el mismo trabajo que exige cualquier pliego, europeo o nacional.

Idiomas y divisas

El anuncio en TED se publica traducido a las lenguas oficiales de la Unión, y sus campos estructurados se leen igual en cualquier idioma, así que localizar la oportunidad no plantea barrera lingüística. El pliego es otra historia. El pliego de cláusulas administrativas y las prescripciones técnicas se redactan en la lengua que fija el poder adjudicador, que suele ser la oficial del país o de la región, y la oferta casi siempre debe presentarse en esa misma lengua. Una empresa española interesada en un contrato alemán leerá el anuncio en español, pero se encontrará el pliego en alemán y tendrá que redactar su propuesta en alemán si así lo exige. El idioma admitido para la oferta es un requisito que conviene verificar en el pliego cuanto antes, porque presentar en una lengua no admitida puede ser motivo de exclusión, como recordamos en la guía de causas de exclusión en una licitación.

La divisa es el otro detalle que cambia al salir del mercado nacional. En los contratos de la eurozona todo se expresa en euros, sin más. En países de la Unión que no han adoptado el euro (como Polonia, Suecia, Dinamarca, Chequía, Hungría, Rumanía o Bulgaria), los valores del anuncio y los importes de la oferta pueden expresarse en la moneda local, y la empresa que licita debe manejar el tipo de cambio para valorar el contrato, calcular su precio y entender los umbrales, que la propia Comisión publica en las monedas nacionales precisamente para estos casos. No es un obstáculo mayor, pero sí un factor a incorporar en la estimación de rentabilidad y en el análisis de riesgo antes de comprometer una oferta.

Cada expediente sigue teniendo su pliego

Aquí conviene bajar las expectativas al suelo. TED, los eForms y el CPV resuelven un problema muy concreto y muy valioso: encontrar, en un mercado de veintisiete países, los contratos que encajan con lo que una empresa sabe hacer. Resuelven el descubrimiento. No resuelven, ni pretenden hacerlo, el trabajo que viene después. Una vez localizado el expediente en TED, la empresa se descarga el pliego de cláusulas administrativas particulares y el de prescripciones técnicas, y a partir de ese momento el trabajo es idéntico al de cualquier licitación nacional: leer, entender qué exige exactamente ese pliego y comprobar si la empresa puede acreditarlo dentro del plazo.

Ese análisis del pliego es el corazón de la decisión, y no lo simplifica el hecho de que el contrato venga de Europa. Hay que identificar la solvencia económica y técnica exigida y verificar si la empresa la alcanza, una comprobación que tratamos en la guía de solvencia técnica y económica. Hay que localizar los requisitos excluyentes y las causas de exclusión, para no invertir semanas en una oferta condenada de antemano. Hay que entender cómo se reparten los puntos y dónde hay notas mínimas, el terreno que cubre la guía de criterios de adjudicación, pesos y notas mínimas. Y hay que hacer todo eso con la precisión de citar el punto exacto del pliego que respalda cada conclusión, porque una lectura apresurada de un documento en otro idioma es terreno abonado para errores caros. El análisis de pliegos con cita literal y página existe justamente para sostener esa lectura.

La consecuencia práctica es que licitar en Europa no cambia el método, cambia la escala del embudo de entrada. Se accede a muchas más oportunidades, procedentes de muchos más compradores, pero cada una de esas oportunidades hay que filtrarla con el mismo rigor. Un departamento que encuentra cien contratos europeos relevantes al mes y no tiene una forma ordenada de leer sus pliegos y decidir se ahoga en el ruido. La ventaja del mercado europeo solo se materializa cuando el descubrimiento va acompañado de una capacidad real de análisis y decisión que escale a ese volumen.

Un flujo de trabajo realista para licitar en la UE

Ordenar el proceso en fases ayuda a no confundir el hallazgo con la decisión ni la decisión con la redacción. Cada fase tiene su pregunta, su fuente de información y su salida, y saltarse una suele salir caro más adelante. La tabla siguiente resume un flujo de trabajo que funciona igual para un contrato en España que para uno en cualquier otro Estado miembro, con la única diferencia de que en el mercado europeo el volumen de entrada es mucho mayor.

FasePregunta que respondeHerramienta o fuente
Descubrimiento¿Qué contratos que encajan con mi actividad están publicados?Búsqueda en TED por CPV, país, lugar de ejecución y valor
Cribado inicial¿Merece la pena abrir este pliego o lo descarto ya?Datos estructurados del anuncio eForms: objeto, lotes, plazo, valor
Análisis del pliego¿Qué exige exactamente y puede mi empresa acreditarlo?Lectura del PCAP y del PPT con cita literal y página
Decisión GO / NO GO¿Presentarse, presentarse con condiciones o descartar?Cruce de requisitos con el conocimiento acreditable de la empresa
Preparación de la oferta¿Cómo redacto una propuesta competitiva en plazo?Borradores editables con revisión humana y trazabilidad al pliego

El punto crítico de este flujo está en la transición entre el cribado inicial y el análisis del pliego. El cribado se hace con los datos estructurados del anuncio, que son rápidos de leer y permiten descartar en segundos lo que claramente no encaja por objeto, tamaño o plazo. El análisis, en cambio, exige abrir los documentos completos y leerlos con detalle, y ahí es donde el volumen europeo puede convertir una oportunidad en una carga. Un equipo que criba bien pero lee mal deja pasar contratos viables por falta de tiempo; un equipo que lee todo sin cribar antes malgasta horas en pliegos que nunca debieron abrirse. El equilibrio entre ambos filtros es lo que hace sostenible licitar en un mercado grande, y es exactamente el punto donde una buena preparación de ofertas marca la diferencia.

Conviene además dejar rastro de cada decisión. Cuando el volumen es alto y las oportunidades vienen de varios países, la memoria del equipo no da abasto para recordar por qué se descartó un contrato o qué faltaba en otro. Anotar el motivo de cada NO GO y la condición pendiente de cada GO condicionado convierte el histórico en conocimiento reutilizable, y permite que un contrato parecido, seis meses después, se resuelva en minutos en vez de en horas. La trazabilidad de cada afirmación hasta el punto exacto del pliego que la respalda, que explicamos en la guía sobre trazabilidad y cita de página del pliego, es lo que hace que ese conocimiento sea fiable y no una colección de impresiones.

TED te enseña dónde están los contratos de toda Europa. Quién puede ganarlos lo sigue diciendo el pliego, expediente por expediente.

Cómo Genlicit ayuda a licitar en la Unión Europea

Genlicit se ocupa de las dos partes del problema que el mercado europeo amplifica: encontrar y analizar. Del lado del descubrimiento, integra las fuentes nacionales, europeas, multilaterales y latinoamericanas, de modo que los anuncios publicados en TED conviven en un mismo espacio con los de las plataformas nacionales y los de los organismos multilaterales, y se pueden filtrar por código CPV, por país y por lugar de ejecución sin saltar de un portal a otro. El detalle de qué se cubre está en las páginas de fuentes integradas y de países y ámbitos.

Del lado del análisis, que es donde el volumen europeo aprieta de verdad, Genlicit lee cada pliego y extrae los requisitos, la solvencia, las causas de exclusión y los criterios con cita literal y número de página, cruzándolos con el conocimiento acreditable de la empresa para clasificar cada exigencia en cubierto, subsanable, bloqueante o sin información, y proponer una recomendación de GO, GO condicionado o NO GO. Sobre esa base, los borradores de oferta son editables y están pensados para la revisión humana, con cada afirmación trazada hasta su origen en el pliego. Genlicit no predice la victoria, no garantiza la adjudicación, no interpreta la legislación de contratación de cada país y no sustituye el asesoramiento jurídico: acerca la evidencia para que tu equipo decida con criterio y a la velocidad que exige un mercado de veintisiete Estados. Está disponible en como servicio gestionado o en tu infraestructura, con tus propias claves de modelo.

¿Quieres ver cómo Genlicit encuentra y analiza los contratos europeos que encajan con tu empresa?

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Preguntas frecuentes

¿Qué es TED y qué relación tiene con el DOUE?

TED son las siglas de Tenders Electronic Daily, la versión en línea del Suplemento del Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) dedicado a la contratación pública europea. Cuando un contrato supera los umbrales de las directivas, el poder adjudicador está obligado a publicar el anuncio en ese Suplemento, y esa publicación se materializa hoy en el portal ted.europa.eu. TED reúne los anuncios de licitación de los veintisiete Estados miembros y de otros países del Espacio Económico Europeo en un único punto, con los datos estructurados y traducidos, de modo que una empresa puede consultar en el mismo sitio una obra en Portugal, un suministro en Alemania y un servicio en Irlanda. El acceso es gratuito y no requiere registro para buscar y leer los anuncios.

¿Desde cuándo son obligatorios los formularios eForms?

Los eForms (formularios electrónicos normalizados) son obligatorios para la publicación de anuncios en TED desde el 25 de octubre de 2023. Los establece el Reglamento de Ejecución (UE) 2019/1780 de la Comisión, que derogó los formularios anteriores del Reglamento (UE) 2015/1986. Hubo un periodo transitorio, del 14 de noviembre de 2022 al 24 de octubre de 2023, en el que convivían el modelo antiguo y el nuevo. A partir del 25 de octubre de 2023 solo se admite el formato eForms. El cambio no es cosmético: los eForms estructuran mucha más información en campos codificados (CPV, lotes, criterios, plazos, valores), lo que mejora la búsqueda automática y reduce los errores de traducción y de transcripción respecto a los formularios de texto libre anteriores.

¿Qué es un código CPV y para qué sirve al buscar licitaciones?

El CPV (Vocabulario Común de Contratos Públicos) es un sistema único de clasificación que describe el objeto de cada contrato mediante un código numérico. Lo estableció el Reglamento (CE) 2195/2002 y su vocabulario principal se organiza como un árbol de códigos de hasta nueve cifras, donde cada cifra afina la descripción del suministro, la obra o el servicio. Al publicar un anuncio, el poder adjudicador asigna uno o varios códigos CPV al objeto del contrato. Para la empresa que busca, el CPV es la llave más fiable: filtrar por los códigos que corresponden a su actividad recupera oportunidades en cualquier país sin depender de cómo esté redactado el título del anuncio ni del idioma en que se publique. Buscar por palabra clave deja fuera contratos que usan otra terminología; buscar por CPV los alcanza igualmente.

¿Qué umbrales obligan a publicar un contrato en TED en 2026-2027?

Para el periodo 2026-2027, los umbrales armonizados (importes sin IVA) son 5.404.000 euros para contratos de obras y para concesiones de obras y servicios; 140.000 euros para suministros y servicios de la Administración General del Estado; 216.000 euros para suministros y servicios de comunidades autónomas y entidades locales; y 432.000 euros para suministros y servicios en los sectores especiales (agua, energía, transporte y servicios postales). Los servicios sociales y otros servicios específicos tienen un umbral propio de 750.000 euros. Estos importes los fijan los Reglamentos Delegados (UE) 2025/2150, 2025/2151 y 2025/2152, aplicables desde el 1 de enero de 2026. Por encima de esos umbrales, el contrato queda sujeto a regulación armonizada y su anuncio debe publicarse en el Suplemento del DOUE a través de TED.

¿En qué idioma está el pliego de una licitación europea?

El anuncio publicado en TED está disponible traducido a las lenguas oficiales de la Unión, y sus campos estructurados (CPV, valores, plazos) se leen igual en cualquier idioma. El pliego, en cambio, se redacta y se rige por el idioma que fije el poder adjudicador, que casi siempre es la lengua oficial del país o de la región de la entidad. Una empresa española que quiera presentarse a un contrato en Francia leerá el anuncio en español, pero encontrará el pliego de cláusulas y las prescripciones técnicas en francés, y muy probablemente tendrá que redactar y presentar la oferta en esa lengua. Conviene verificar en el propio pliego el idioma admitido para la oferta antes de comprometer trabajo, porque es un requisito que puede llegar a ser excluyente.

¿Puede una empresa española presentarse a una licitación de otro país de la UE?

Sí. El principio de no discriminación por razón de nacionalidad es uno de los pilares de la Directiva 2014/24/UE, y una empresa establecida en cualquier Estado miembro puede concurrir a los contratos de los demás en igualdad de condiciones. Lo que cambia respecto a licitar en casa no es el derecho a participar, sino los detalles prácticos: el idioma del pliego y de la oferta, la forma de acreditar la solvencia y la ausencia de prohibiciones de contratar con documentos del país de origen, el uso del documento europeo único de contratación cuando proceda, la firma electrónica admitida y los plazos. Cada uno de esos puntos se comprueba en el pliego concreto, expediente por expediente, igual que en una licitación nacional.

¿Genlicit interpreta la legislación de contratación de cada país?

No. Genlicit integra las fuentes nacionales, europeas, multilaterales y latinoamericanas y localiza los expedientes, y sobre cada pliego extrae los requisitos, la solvencia, las causas de exclusión y los criterios con cita literal y número de página, cruzándolos con el conocimiento acreditable de tu empresa. No interpreta ni aplica la legislación de contratación de cada país, no predice la adjudicación y no sustituye el asesoramiento jurídico. Su función es que tu equipo llegue a la decisión con la evidencia del pliego delante y con cada conclusión trazada hasta su origen, para revisarla y contrastarla. La lectura legal fina de un procedimiento en otra jurisdicción corresponde a los profesionales del derecho, y Genlicit no ocupa ese lugar.

Del conocimiento de tu empresa a una decisión explicada

Analizamos cómo licita tu departamento antes de definir la implantación.